El camino se presentaba duro. Partimos desde el Puerto de Navacerrada y algunos sin saber lo que se venía encima. Más de 20 kilómetros subiendo y bajando las cumbres de la cordillera más alta de la Comunidad de Madrid.
La primera cumbre que alcanzamos fue Bola de Mundo, subiendo por su pista hormigonada y de una gran pendiente. Más tarde Cabeza de Hierro Menor, y seguidamente la Mayor. Las vistas realmente espectaculares. Las sensaciones geniales y algo depertaba dentro de mi que me invitaba a volver a colocar al trekking como arma principal contra el estrés y los malos pensamientos. Lejos quedó la última subida a Peñalara o al Valle de Estós en el pirineo hoscense. Nada tenía que ver este camino, que colina tras colina, piedra tras piedra, nos habría estampas
Este invierno espero poder contar más de una aventura en lo alto de cumbres como las recién subidas. Hasta entonces
Álvaro, espero culminar alguna otra cumbre juntos, eres un excelente compañero de montaña.
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